Rescate

(+56) 22910 9911

Mesa Central

(+56) 22210 1111

Niños en el psicólogo: Un asunto que se debe abordar en familia

Niños en el psicólogo: Un asunto que se debe abordar en familia

21/04/2012
2 min lectura

Compartir en:

Preocupados por los comentarios que reciben de profesores o por actitudes que ellos mismos perciben, hoy son muchos los padres que llevan a sus hijos a un especialista en salud mental.

La psicóloga infantil de Clínica Alemana Anamaría Dávila sostiene que, de acuerdo a su experiencia, el número de consultas ha aumentado en los últimos años. “Llama especialmente la atención una alta prevalencia de trastornos ansiosos en niños pequeños y de trastornos opositores-desafiantes en adolescentes. Eso sí, también hay que considerar que en los últimos años los prejuicios y la reticencia asociada a consultar a un psicólogo o psiquiatra han disminuido, por lo que tanto padres como profesores no dudan en solicitar una opinión profesional cuando experimentan alguna preocupación por la salud mental de un niño”, aclara.

A continuación, esta profesional -quien atiende niños desde tres años hasta adolescentes- se refiere a los principales temas que aborda con sus pacientes y a cómo los padres pueden contribuir en la terapia de sus hijos.

En el caso de los niños, ¿cuándo se debe acudir a un psiquiatra y cuándo a un psicólogo?
Actualmente, los equipos de salud mental han logrado una muy buena coordinación, por lo que tanto psiquiatras como psicólogos son capaces de evaluar cada caso con criterio y solicitar las interconsultas o derivaciones que correspondan.

Sin embargo, en términos generales, es conveniente acudir a un médico psiquiatra cuando el niño presenta un cuadro que requiere una exploración médica y una intervención farmacológica.

¿Cuáles son los principales motivos por los que los papás llevan a sus hijos al psicólogo?
Existen diversos motivos. A veces, los niños son derivados desde el colegio por dificultades en el ámbito académico -desconcentración, hiperactividad, dificultades de aprendizaje, entre otros- o por problemas de inserción con el grupo de pares, como impulsividad, excesivo retraimiento o timidez. En otras oportunidades, consultan porque no logran regular la conducta de su hijo o porque lo perciben con alguna dificultad en el área emocional, es decir, con angustia, depresión o irritabilidad.

En general, ¿en qué consiste la terapia psicológica en niños y qué la diferencia de la terapia en adultos?
El contexto terapéutico infanto-juvenil, necesariamente, incluye la participación de los padres, del resto del grupo familiar y del contexto escolar, pues los niños son especialmente vulnerables a las variables ambientales. En este tipo de terapia psicológica se debe considerar en todo momento la etapa evolutiva en la que se encuentra el niño y, en base a ella, adecuar el lenguaje y las técnicas que se utilizan. Esto obliga al terapeuta a aplicar una enorme creatividad, flexibilidad y versatilidad.

De acuerdo a su experiencia, ¿cuáles son las dificultades con las que el psicólogo suele enfrentarse en este tipo de casos?
Los factores que favorecen la obtención de resultados positivos en un contexto terapéutico tienen que ver con lograr un alto compromiso por parte del niño, de sus padres y de los profesores. Por eso, las dificultades suelen asociarse a situaciones en que se presentan disfunciones familiares muy profundas, falta de continuidad en el proceso terapéutico y escaso compromiso del entorno escolar.

¿Cuál es el papel de los padres en este proceso? ¿Cómo pueden contribuir en la terapia de su hijo?
La mayor contribución que los padres pueden hacer durante el trabajo terapéutico de su hijo es precisamente el comprometerse y participar activamente del proceso. En la medida en que ellos se hacen parte de la terapia y sintonizan con las necesidades y procesos evolutivos de su hijo, el pronóstico es más favorable, pues se producen modificaciones significativas en el sistema y se fortalecen los vínculos con el niño.

 

Unidad de Psiquiatría Infantil

Teléfono: 2101015