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Cómo compatibilizar diabetes mellitus y trabajo

Cómo compatibilizar diabetes mellitus y trabajo

13/03/2014
1 min lectura

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Los horarios irregulares, las hipoglucemias (hipoglicemias) y las complicaciones crónicas son los conceptos más importantes a considerar cuando una persona diabética se enfrenta a una actividad laboral. Y en Chile, no son pocas, ya que, según la Encuesta Nacional de Salud 2009-2010, el 9,4% de los adultos padece esta enfermedad.

El tipo de diabetes más frecuente es la diabetes mellitus (DM) tipo 2, que corresponde a, aproximadamente, 90% de todos los casos y se ha convertido en una verdadera epidemia. El doctor Gonzalo Godoy, diabetólogo de Clínica Alemana, explica que “en el año 2000 existían 171 millones de diabéticos en el mundo y se estima que llegarán a 370 millones en el 2030, debiendo tener en consideración que la mitad de las personas con DM tipo 2 no sabe que tiene la enfermedad. Sus complicaciones son consecuencia de un control inadecuado y de la progresión de la patología”.

Dada la elevada prevalencia, cada vez es más frecuente la existencia de personas laboralmente activas con diabetes. En estos casos, es indispensable tener información objetiva para aclarar aspectos como profesiones no recomendables, reinserción laboral, entrevistas de trabajo, exámenes médicos, incapacidades, etc.

Existen tres conceptos importantes a valorar:

Regularidad horaria: es aconsejable respetar los horarios de las comidas y las características especiales de los alimentos (régimen sin azúcar y con hidratos de carbono adecuados). Algunos tratamientos requieren colaciones entre las comidas principales.

Hipoglicemias: si bien pueden constituir un peligro para el paciente y su entorno al alterar la capacidad cognitiva, pueden tomarse una serie de medidas para evitarlas. Además, no todos los pacientes diabéticos tienen el mismo riesgo de hipoglicemia y no todas las ocupaciones representan un peligro importante ante su ocurrencia. Por ejemplo, son de especial riesgo la conducción de vehículos motorizados, operación de maquinaria pesada y trabajo en alturas.

Complicaciones: hay que valorarlas en cada caso para decidir las limitaciones que cada paciente pueda tener.

“Las personas con diabetes mellitus tipo 2, en principio, pueden desempeñar cualquier trabajo, siempre que lleven un riguroso control de su enfermedad y de las situaciones de riesgo que implica, imperando siempre el buen criterio e individualizando. Además, la asistencia multidisciplinaria exige que se estructuren programas educativos protocolizados dirigidos a las personas con diabetes, al personal sanitario, a la empresa y a la sociedad en general”, concluye el doctor Gonzalo Godoy.