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Invierno: temporada de quemaduras

Invierno: temporada de quemaduras

22/06/2014
2 min lectura

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En invierno bajan las temperaturas y todos tratan de entibiarse de la mejor manera, con estufas, calientacamas y guateros. Sin embargo, si estos están en malas condiciones y no se verifica su estado pueden provocar graves accidentes. Para evitarlo se deben tomar ciertas medidas de prevención.


En el caso de quemaduras con agua caliente, los guateros se deben renovar oportunamente ya que las gomas se dañan con el uso. Deben mantenerse con un forro que actúe como aislante (regulador) del calor, nunca llevarlos demasiado ni con agua recién hervida y botarle el aire antes de taparlo. Son más seguros aquellos que tienen sistema de tapa rosca.

En caso de resultar quemado con cualquiera de estos artefactos, lo principal es realizar los primeros auxilios adecuados, es decir, aliviar la zona afectada y disminuir su temperatura con agua fría durante 10 minutos. Asimismo, se debe cubrir la lesión con gasa estéril o un pañuelo recién planchado frío y evitar el uso de ungüentos o cremas sobre la lesión, ya que dificulta su posterior tratamiento. Es fundamental no romper las ampollas que se formen (estas serán retiradas en el centro asistencial si es necesario) y retirar cinturones, pulseras, cintas, ropas u otros elementos que puedan comprimir la zona, una vez que comience el proceso inflamatorio local.

 

El contacto con metales calientes, como estufas, también es una causa común de accidentes por agente térmico. En este caso, las extremidades son las partes más afectadas. Frente a esto se debe actuar de la misma manera que con las quemaduras por agua caliente. Por lo general, en los centros asistenciales, el tratamiento aborda tres áreas: evaluación de los signos vitales, administración de analgesia y cobertura cutánea (tapar la herida).

La evolución y consecuencias de las quemaduras en el cuerpo van a depender de la profundidad, ubicación, causas o agente que las produjo y de su extensión. En la mayoría de los lactantes, las quemaduras son superficiales (epidermis) o intermedias (dermis), por lo tanto, si el tratamiento es realizado correctamente no genera secuelas en el paciente. Para eso, Clínica Alemana cuenta con apósitos especiales y sustitutos de la piel. Sin embargo, aquellas heridas de mayor profundidad pueden dejar consecuencias estéticas y/o funcionales.

Por último, hay que trasladar al afectado a un centro asistencial lo más rápido posible, para que sea evaluado por un especialista y así evitar complicaciones que pueden incluso comprometer su vida.

En caso de resultar accidentado por contacto con electricidad, lo principal es cortar la corriente central del hogar nunca tocar directamente al paciente y evaluar las condiciones de la persona. Hay que verificar si el pulso y la respiración están presentes, si no es así se debe iniciar una reanimación cardiopulmonar básica comenzando por compresiones.

Es fundamental trasladar inmediatamente al paciente a un centro asistencial, por las posibles complicaciones cardiovasculares o locales en la piel, ya que se producen quemaduras de distinta gravedad.

Por estas razones, que los menores no deben manipular los artefactos eléctricos solos. El sistema de cables tiene que mantenerse en buen estado, hay que tener una instalación de sistemas eléctricos con salto automático ante la descarga y proteger los enchufes que están al alcance de los niños, para tener un invierno seguro.

Este artículo fue realizado con la colaboración de Ana Maria Lukacs, enfermera jefe de Urgencia Escolar de Clínica Alemana.