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Pastillas para dormir: cuándo y cómo usarlas

Pastillas para dormir: cuándo y cómo usarlas

10/07/2017
2 min lectura

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Muchas personas que no logran conciliar el sueño ven en los somníferos o hipnóticos una alternativa para solucionar este problema. Sin embargo, el uso de este tipo de medicamentos sin supervisión médica puede causar accidentes.

El doctor Leonardo Serra, neurólogo del Centro de Trastornos del Sueño de Clínica Alemana, explica que “las pastillas para dormir solo se recomiendan para un uso ocasional, es decir, para un viaje en avión, una corta estadía en un hospital, casos puntuales de estrés, etc. No se deben consumir para cuadros permanentes, como insomnio ya diagnosticado, dado que en ese caso lo más importante es identificar su causa y no solo tratar el síntoma”.

Los hipnóticos son depresores del sistema nervioso central, por lo que generan somnolencia, un tiempo de reacción más lento y problemas de equilibrio.

Si bien existen píldoras que producen sueño y que son de venta libre, como los antihistamínicos -que se utilizan principalmente para controlar las alergias-, para adquirir hipnóticos propiamente tal, como los derivados de benzodiacepina, sí se requiere receta retenida.

“Tomar una pastilla para dormir sin antes consultar a un médico expone a la persona a efectos indeseados. Por eso se requiere una evaluación médica previa a su uso, dado que se deben evaluar varios factores para elegir el medicamento más idóneo según el paciente y su situación”, afirma el neurólogo.

Peligrosa somnolencia

Los hipnóticos son depresores del sistema nervioso central, por lo que generan somnolencia, un tiempo de reacción más lento y problemas de equilibrio. “Estas pastillas dejan al paciente más proclive a cometer errores o tener dificultades de coordinación, a sufrir caídas y, en algunos casos, puede generar periodos de amnesia o afectar la memoria durante el día. Por eso, no se debe manejar un auto u operar maquinaria si se consumen porque aumenta el riesgo de tener un accidente, tanto automovilístico como laboral o doméstico. Además, hay que considerar que si se combinan con el alcohol se pueden desencadenar más efectos secundarios”, sostiene el doctor Serra.

Una de las situaciones para las que más se solicitan somníferos es para descansar en un largo viaje de avión. “En esos casos es necesario tomar en cuenta a dónde va a volar, cuánto demora el trayecto y qué diferencia horaria existe, entre otros factores. Por ejemplo, algunas pastillas tienen una duración más larga que las horas de vuelo de la persona, y puede que la deje adormecida por un periodo más extenso al esperado, lo que puede generar inconvenientes”, advierte el especialista.

También hay que tener presente que el consumo continuo de estos somníferos provoca dependencia. “Muchas de las pastillas para dormir son adictivas. Con el tiempo, las píldoras van perdiendo su efecto en el organismo y los pacientes suelen quedar dependientes de un medicamento que no les ayuda aconciliar el sueño, pero tampoco pueden dejarlo porque les produce un síndrome de abstinencia, que se traduce no solo en insomnio de rebote, sino que tambiénen ansiedad, nerviosismo y dolores de cabeza, entre otros síntomas”, indica el experto en trastornos de sueño.

Hipnóticos: un peligro para el adulto mayor

En la tercera edad, el cerebro tiene una menor capacidad para mantener un sueño profundo, lo que genera dificultades para dormir adecuadamente. Además, el consumo de algunos medicamentos y problemas propios del envejecimiento, también son factores que influyen en su ciclo de sueño.

“A algunos adultos mayores que padecen de demencia se les receta pastillas porque suelen dormir muy mal. El problema es que estos remedios dejan una sedación residual que puede producirles confusión mental y desorientación, lo que los agita y puede ponerlos violentos”, asegura el doctor Serra.