Rescate

(+56) 22910 9911

Mesa Central

(+56) 22210 1111

Preeclampsia: Presión alta en el embarazo

Preeclampsia: Presión alta en el embarazo

06/10/2020
1 min lectura

Compartir en:

La preeclampsia es una enfermedad que se caracteriza por el aumento de la presión arterial y edema (retención de líquido) durante el embarazo. Habitualmente se presenta en el último trimestre de gestación, explica el doctor Ricardo von Mühlenbrock, ginecólogo de Clínica Alemana.

Síntomas y factores de riesgo

Los síntomas de la preeclampsia son retención de líquido, sobre todo en las piernas y la cara; dolor de cabeza y vómitos. Puede presentarse también con un cuadro convulsivo y pérdida de conciencia.

Es considerada una condición de alto riesgo, porque en los casos más serios puede traer una serie de complicaciones entre las que se encuentran:

Además, el especialista reconoce que la preeclampsia puede traer complicaciones al feto, entre las que destacan:

  • Sufrimiento fetal agudo
  • Desnutrición intrauterina
  • Prematurez
  • Muerte fetal

Aunque la causa es desconocida, la preeclampsia se relaciona a un daño vascular (endotelial) materno y placentario, lo que produciría un daño multisistemico en la madre. Asimismo, se ha detectado que es más frecuente que se presente durante el primer embarazo, por lo que ser primigesta es considerado como un factor de riesgo.

Diagnóstico y tratamiento de la preeclampsia

Aún no se ha demostrado que existan maneras de prevenir la preeclampsia de una forma 100% segura, sin embargo, existe evidencia clínica actual que tiene relación con el efecto protector de la Aspirina en dosis bajas, administrada en forma precoz por un especialista. Los controles de la madre con su médico tratante son de vital importancia para la deteccion temprana y recibir una terapia oportuna.

Actualmente, se realiza una ecografía doppler de las arterias uterinas a las 12 y 24 semanas de embarazo. Si este examen resulta alterado se sugiere prevención farmacológica, reposo y controles semanales de presión arterial.

“Se debe confirmar el diagnóstico y gravedad con exámenes de sangre y orina. Son fundamentales los estudios de glóbulos rojos, plaquetas, cantidad de proteínas en la orina y pruebas hepáticas. De esta forma, se logrará catalogar la gravedad de la preeclampsia”, asegura el ginecólogo de Clínica Alemana.


Una vez que se diagnostica la preeclampsia, generalmente, la paciente debe ser hospitalizada inmediatamente, debe hacer reposo absoluto y con un control estricto de su presión arterial. Asimismo, el experto comenta que, “idealmente debe mantenerse acostada del lado izquierdo, porque mejora la cantidad de sangre que llega al útero y placenta. Es una recomendación general para toda embarazada".

Asimismo, es importante efectuar un estudio de la salud fetal para evaluar si se debe interrumpir inmediatamente el embarazo, en caso de preeclampsia severa o compromiso de la salud fetal, comenta el doctor von Mühlenbrock.