Muchas veces, existe preocupación cuando los mocos cambian a un color verdoso, después de un par de días de un resfriado. Esto suele tomarse como un signo de preocupación, pero no siempre significa que algo está mal.
El ciclo del moco nasal tiene distintas fases. Por eso, en este artículo queremos contarte cómo evoluciona, cuándo es normal y en qué casos visitar a un médico para evaluar su evolución.
Los mocos tienen la particularidad de tener distintos colores según el avance del resfriado, sus diferencias son:
Transparente o blanco: es el color natural de los mocos, pueden presentarse de forma normal o en las primeras etapas de un resfrío.
Amarillo: implica que el resfriado está siendo combatido y no implica un riesgo.
Verde: las defensas del cuerpo están funcionando y la infección del resfrío está terminando.
Lo más importante a tener en cuenta son los síntomas acompañantes junto a este cambio de coloración.
Con los resfríos es importante tener precaución con el uso de los medicamentos. En la mayoría de los casos, no es necesario usar antibióticos frente a la presencia de mocos o congestión nasal, ya que sirven para matar bacterias y no para tratar el resfriado común. El cual es producido por un virus, frente al cual, los antibióticos no tienen efecto.
En niños menores de 6 años no se recomienda utilizar descongestionantes o antigripales. Y en adultos, el uso de antigripales puede ayudar a aliviar la congestión y las mucosidades los primeros días, cuando están más líquidas y transparentes. La pseudoefedrina se debe evitar en personas con hipertensión o problemas al corazón.
Lo mejor que puedes hacer para apoyar el ciclo del moco es hidratarte de forma abundante, ya que ayuda a mantener las fosas nasales húmedas, favoreciendo la expulsión de secreciones. Si la congestión nasal es muy molesta, puedes usar suero fisiológico en spray para un aseo nasal.
Si los mocos duran más de 10 días.
Se acompañan de fiebre alta.
El moco es amarillo verdoso, y sientes dolor o presión alrededor de los ojos, las mejillas y la frente. En este caso, es posible que sea una señal de infección bacteriana.
Si tu bebé tiene menos de 2 meses y presenta fiebre.
Si el goteo o congestión nasal de tu bebé dificulta al amamantarlo o su respiración.
Si hay dolor del oído, en los adultos este dolor debe ser persistente.
Dolor en la parte frontal de la cabeza en los adultos.
Si aparecen después de un golpe en la cabeza, comienzas con sangre en las secreciones nasales o transparentes persistentes.
¡En este invierno, cuida a tus seres queridos! Si no existen signos de gravedad puedes pedir una hora por Telemedicina o Teleurgencia.
En el caso de alguna señal de alarma como dificultad para respirar, decaimiento, fiebre alta que no responde a medicamentos o se prolonga por más de 72 horas, debes ir al servicio de urgencia más cercano.