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Trastornos Alimentarios: la importancia de un manejo integral

Trastornos Alimentarios: la importancia de un manejo integral

09/07/2017
2 min lectura

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En los últimos años, la prevalencia de trastornos alimentarios ha aumentado en Chile, sobre todo en los adolescentes. Según un estudio publicado en la Revista Chilena de Nutrición, realizado en 1.429 estudiantes sanos, el 7,4% presentaba un riesgo de padecer estas patologías.

El equipo del Programa de Trastornos Alimentarios está integrado por psiquiatras, psicólogos y nutriólogos especializados en este tema.

Para otorgar un tratamiento adecuado en estos casos, el Centro de Adolescencia de Clínica Alemana cuenta con el Programa de Trastornos Alimentarios, que tiene por objetivo diagnosticar estas alteraciones y entregar un tratamiento integral a pacientes de 10 a 24 años.

La doctora Verónica Marín, nutrióloga y encargada del Programa, explica que los trastornos de la conducta alimentaria son enfermedades mentales que se manifiestan con alteración de la conducta del comer y distorsión de la imagen corporal, y pueden tener consecuencias tanto físicas como psicológicas graves.

“Las más conocidas son anorexia y bulimia, sin embargo hay otros cuadros que si bien tienen varias características típicas de estas enfermedades, no alcanzan a cumplir todos los criterios diagnósticos”, afirma.

En tanto, la doctora Ana Marina Briceño, psiquiatra infanto-juvenil, sostiene que “estos cuadros son el resultado de una compleja interacción de varios factores, por lo que se deben tratar con intervenciones multidisciplinarias orientadas a una óptima recuperación del estado nutricional, físico y mental, junto con la normalización de la conducta alimentaria”.

Es por eso que el equipo del Programa de Trastornos Alimentarios está integrado por psiquiatras, psicólogos y nutriólogos especializados en este tema.

El importante rol de la familia

El período de la vida en que existe mayor riesgo de presentarse es durante la adolescencia. “Muchas veces los adolescentes con trastornos alimentarios no están conscientes de tener un problema y les cuesta aceptar la idea de recibir tratamiento. Por eso, los padres son fundamentales para su recuperación”, afirma la doctora Marín.

Es muy importante que la familia y amigos del joven estén atentos a cualquier conducta que haga sospechar un trastorno alimentario y ante ello se debe consultar un especialista.

“Aunque una dieta esté justificada por la presencia de sobrepeso, es muy importante que el proceso sea llevado por un médico, ya que muchas veces esto puede gatillar un trastorno de la conducta alimentaria”, destaca la nutrióloga.

¿Cuándo sospechar?

Si bien hay situaciones que indican claramente un trastorno alimentario, como la restricción excesiva de alimentos, ir al baño inmediatamente después de las comidas o inducirse vómitos, hay otros signos de alerta menos evidentes que deben ser tomados en cuenta, como por ejemplo:

  • Controla demasiado la cantidad de las colorías que consume y solo come alimentos bajos en grasas e hidratos de carbono.
  • Tiene una ingesta de alimentos muy insuficiente, lo que produce una rápida y significativa baja de peso.
  • Se pesa repetidamente.
  • Evita actividades sociales que implican comer.
  • Se levanta a comer en la noche después de haberse dormido.
  • Consume alimentos con sensación de descontrol y a escondidas.
  • Aunque tiene un peso normal o bajo, se siente gordo(a) o está muy disconforme con su cuerpo.
  • Está deprimido(a), irritable, ensimismado(a) o retraído(a).
  • Consume laxantes, diuréticos u otros medicamentos para bajar de peso.