Tenis: Principales lesiones del deporte blanco

Tenis: Principales lesiones del deporte blanco

22/03/2019
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El tenis tiene múltiples beneficios, entre ellos fortalecer diferentes grupos musculares, mejorar la capacidad cardiovascular y potenciar el desarrollo de aspectos como la coordinación, los reflejos y la velocidad. Sin embargo, su práctica deportiva requiere la ejecución repetitiva de movimientos, lo que puede generar lesiones agudas o crónicas, cuando se juega con frecuencia.

El Álvaro Ferrer, deportólogo y traumatólogo del Equipo de Rodilla de Clínica Alemana, explica que “las lesiones agudas más frecuentes por la práctica del tenis son los desgarros musculares de la extremidad inferior, principalmente de los gemelos. Su tratamiento consiste inicialmente en el reposo deportivo, la aplicación de hielo local y la administración de analgésicos o antiinflamatorios”. También, asegura que la rehabilitación con el kinesiólogo debe comenzar prontamente.

El especialista sostiene que las lesiones crónicas más habituales que se presentan por la repetición de los golpes tenísticos -como el saque, bolea, derecha y revés-, son:

  • Codo de tenista o epicondilitis: es un dolor en la zona de inserción de los músculos extensores de la muñeca a nivel del codo, lo que origina dificultades para la empuñadura de la raqueta.
  • Lesiones de muñeca: esta articulación transmite la fuerza del brazo hacia la raqueta, dándole así un determinado efecto a la pelota. Por esa función, es común que se dañe. Los tipos de lesiones más frecuentes en la muñeca son los esquinces y las distensiones musculares, causadas por el estiramiento o desgarro de los ligamentos.
  • Tendinopatía rotuliana: es una de las lesiones más comunes de rodilla. Consiste en un dolor en su parte anterior, donde se inserta el tendón rotuliano, y puede ser muy invalidante. Es más frecuente al jugar en cancha dura.
  • Hombro de tenista: al ejecutar el saque, el brazo queda situado arriba de la cabeza, movimiento que puede producir la lesión denominada pinzamiento posterior del hombro u “hombro del tenista”.
  • Problemas lumbares: el golpeo de tenis necesita de todo el cuerpo para ser realmente efectivo y potente, desde la planta de los pies hasta la zona de golpeo de la raqueta, esto solicita también a la zona lumbar que muchas veces realiza un movimiento rotatorio balístico.
    Las vértebras lumbares no están bien diseñadas para los movimiento rotatorios de amplio rango lo cual puede dañar las carillas articulares, o incluso el disco debido a las fuerzas en cizalla que se producen a este nivel.
  • Lesiones de menisco: en un partido o entrenamiento de tenis se producen una gran cantidad de golpeos, tanto estáticos, como en carrera, este golpeo puede provocar sufrimiento en la rodilla, especialmente en superficies que puedan bloquear el tobillo, lo cual puede favorecer una rotación de la tibia con respecto al fémur a la vez que se realiza una fuerte extensión de la rodilla.

El doctor Ferrer afirma que si bien el tratamiento de estas alteraciones crónicas se evalúa en cada caso, en general se recomienda dejar en reposo la zona afectada mientras dure el tratamiento, sin que sea necesario abstenerse de toda actividad física.

El tenis se juega en una variedad de superficies, tales como: hierba natural o artificial, superficies duras como el cemento y la arcilla. Todos estos requieren variaciones de velocidad, equilibrio, poder y coordinación. Debido al impacto de alta velocidad, la repetición y el uso de su cuerpo entero, predispone a los jugadores a diferentes contusiones.

Cómo prevenir las lesiones por la práctica del tenis 

Mientras que los profesionales en general sufren lesiones por el sobreuso del aparato locomotor, los amateur padecen las mismas dolencias pero a causa de una mala técnica al ejecutar los movimientos. Para prevenir estas lesiones, es esencial seguir los siguientes consejos al jugar tenis:

  • Tener una buena técnica: es necesario aprender los aspectos técnicos del tenis, sobre todo la correcta ejecución de gestos complejos como el saque y el revés. Se recomienda tomar clases con un profesor o entrenador para corregir posibles errores.
  • Mantener una buena condición física: es fundamental tener una buena condición física para ejecutar de manera coordinada los desplazamientos y gestos técnicos que el juego demanda. La capacidad aeróbica y anaeróbica, la potencia, la flexibilidad y la coordinación, son los aspectos que deben trabajarse para un óptimo rendimiento.
  • Hacer un adecuado calentamiento: antes del inicio del partido es importante realizar un calentamiento que idealmente debiera incluir la práctica de todos los golpes; saque, bolea, revés, derecha, remate, etc.
  • No descuidar la hidratación durante el entrenamiento y la competencia. El entrenamiento no es solo lo que se entrega en la cancha, sino todas las acciones del día. En cuanto a la alimentación esta debe ser supervisada por un nutricionista o nutriólogo deportivo.
  • Equipamiento adecuado: el uso de una raqueta de buena calidad, con una tensión adecuada de las cuerdas y la utilización de un antivibrador, son factores esenciales para la prevención de lesiones. Además, las zapatillas también deben ser las apropiadas para cada superficie.

Para evitar las lesiones durante la práctica del tenis es necesario seguir un riguroso entrenamiento, que permita el fortalecimiento de los músculos y ligamentos del cuerpo, para que estos se encuentren preparados para todo el esfuerzo que representa la práctica de dicho ejercicio.

Este artículo se elaboró con la colaboración del Equipo de Tenis de Alemana Sport.