La vitamina E es uno de esos nutrientes que trabaja en silencio dentro de tu cuerpo, protegiendo tus células todos los días. Sin embargo, pocos saben con certeza qué hace, de dónde proviene y cuándo puede faltar.
Si alguna vez te has preguntado para qué sirve la vitamina E, qué alimentos la contienen o qué señales indican un posible déficit, en este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber.
Es un nutriente liposoluble, es decir, se disuelve en grasas y es indispensable para el funcionamiento normal de tu organismo. Actúa como antioxidante al proteger las membranas de tus células frente al daño de los radicales libres, de las moléculas inestables que se acumulan por el estrés, un estilo de vida poco saludable (consumo de tabaco, alcohol o sustancias, alimentación no saludable, insomnio), la contaminación o el envejecimiento natural.
Para entenderlo mejor, puedes imaginar que tus células son una fruta recién cortada. La vitamina E actúa como el limón que evita que se oxide y ennegrezca. Sin ella, el proceso de deterioro celular se acelera.
Su forma más activa es el alfa-tocoferol, que sirve para:
Proteger las membranas celulares de la peroxidación lipídica (deterioro de las grasas en las células).
Apoyar el sistema inmunitario para combatir infecciones.
Contribuir a la función nerviosa y muscular normal.
Participar en la coagulación sanguínea saludable.
Inhibir la oxidación de otras proteínas asociadas al colesterol.
Para la mayoría, mantener niveles adecuados de vitamina E es posible a través de una alimentación variada y equilibrada. No es necesario recurrir a suplementos, si tu dieta incluye regularmente estos alimentos:
Aceites vegetales (son la fuente más concentrada de alfa-tocoferol):
Frutos secos y semillas:
Verduras de hoja verde y otros alimentos:
Los bajos niveles son poco frecuentes si no existe alguna enfermedad. El riesgo aparece cuando el intestino no puede absorber bien las grasas, que es el "vehículo" que necesita esta vitamina para llegar al cuerpo. Tienen mayor riesgo quienes tienen:
El cuerpo suele avisar cuando algo no está del todo bien. Si los niveles de vitamina E bajan y se mantienen así por un tiempo, es posible que notes alguna de estas señales:
La respuesta es más simple de lo que parece: un examen de sangre. La prueba mide el alfa-tocoferol en el suero o plasma, y funciona así:
En adultos, los valores normales se encuentran entre 5 y 20 mcg/mL, aunque el rango puede variar según el laboratorio y la edad. Tu médico te orientará sobre qué hacer con el resultado.
Si quieres conocer tus niveles de vitamina E, puedes hacerlo desde la comodidad de tu hogar. Con el servicio de exámenes a domicilio de Clínica Alemana, un profesional de salud va hasta dónde estás, toma la muestra en el horario que más te acomode y con los mismos estándares de calidad de nuestros laboratorios.