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Alimentos para el corazón

Alimentos para el corazón

26/08/2014
1 min lectura

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La dieta juega un rol fundamental para evitar patologías cardiacas, ya que, por ejemplo, los alimentos ricos en grasas saturadas elevan el colesterol “malo” (LDL) que puede tapar las arterias, mientras que el sodio ayuda a elevar la presión arterial.


“La terapia farmacológica sola, por más potente que sea, no es suficiente para el control de los factores de riesgo cardiovascular y requiere ser acompañada de ejercicio y un adecuado cumplimiento de pautas nutricionales ajustadas a cada caso”, afirma el doctor Martín Larico, cardiólogo de Clínica Alemana.

¿Qué comer para cuidar el corazón?

• Frutas y verduras frescas: alto contenido vitamínico, de fibra y ausencia de colesterol.

• Frutos secos y semillas: tienen colesterol 'bueno' (HDL) y, en general, grasas poliinsaturadas.

• Legumbres y cereales. La mayor parte de granos deben ser enteros (integrales) como trigo, avena, arroz, cebada, quínoa y soya: alto contenido de fibra y aporte de proteínas.

• Leche, queso, yogurt y otros lácteos descremados o de bajo contenido graso y de sal.

• Pescados como salmón, atún, caballa, tilapia y trucha: alto contenido de grasas poliinsaturadas.

• Carnes magras y de ave sin piel: aporte proteico con el menor contenido posible de colesterol LDL, presente en las grasas de origen animal.

• Panes y pastas integrales: tienen más fibra, lo que enlentece la absorción del alimento y disminuye el apetito, además, ayuda en la eliminación de colesterol.

• Las salsas y conservas sin grasa o bajas en grasa y con la menor cantidad de sal o sodio posible.

• Edulcorantes artificiales o sustitutos del azúcar, como miel y stevia, así se disminuye el exceso de aporte de sacarosa e hidratos de carbono refinados que son responsables del aumento en los niveles de glicemia (especialmente en diabéticos) y de los niveles de triglicéridos.

Consejos nutricionales

- Evitar las grasas saturadas presentes, principalmente, en alimentos de origen animal (carnes, lácteos enteros y aceites).

- Regular el consumo de colesterol. En principio, no es siempre malo, el problema es el exceso. Esto sucede por un incremento de producción propia o por exceso de ingesta.

- Reducir la cantidad de sodio, sobre todo, si se tiene hipertensión arterial.

- Evitar el sobrepeso, porque se relaciona con exceso en niveles de colesterol sanguíneo, aumenta el riesgo de prediabetes y diabetes, y de hipertensión arterial.